“Las eléctricas ganan un pastón”… ¿y tú por qué no lo notas en la factura?
Cada vez que salen resultados anuales, pasa lo mismo: titulares de beneficios al alza, gente indignada, y al día siguiente… tú pagas la luz igual o más.
En 2025, por ejemplo, Endesa cerró con 2.198 M€ de beneficio neto (+16%) y Naturgy con 2.023 M€ (+6,4%) . Iberdrola también comunicó crecimiento del beneficio neto en 2025 .
O sea: el sector no está precisamente en modo “supervivencia”.
La pregunta buena es: ¿por qué si el mercado está más calmado y hay más renovables, tu factura no baja como debería?
1) Porque tu factura no es “solo energía”
El precio del pool (lo que cuesta producir electricidad en cada hora) es solo una pieza del puzzle. En la factura también tienes:
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Peajes y cargos (redes, costes del sistema, etc.)
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Impuestos
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Y a veces “extras” camuflados (servicios, mantenimientos, etc.)
Así que aunque el pool baje, si lo regulado y lo fijo pesan más… tu factura se queda tiesa.
2) Porque el mercado marginalista hace magia (y no de la buena)
El sistema sigue pagando muchas horas a precio del más caro que entra (a menudo el gas).
¿Consecuencia? Tecnologías más baratas pueden cobrar a precio alto cuando el mercado se tensiona.
Es legal, sí. Pero a nivel usuario se siente como:
“¿Cómo que hay sol a saco y aun así pago caro?”
Pues eso: diseño de mercado + restricciones + “lo que toque para cuadrar”.

3) Porque “bajar consumo” no siempre te baja el coste fijo
Aquí está el plot twist: mucha gente ahorra kWh, pero sigue pagando un fijo alto por:
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potencia contratada mal ajustada (muy típica en pymes)
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servicios extra
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tarifas mal encajadas con horarios
Y entonces pasa lo típico: consumes menos, te esfuerzas… y el ahorro real es pequeño.
Mientras, la empresa sí protege su margen con estructura de precios, coberturas y productos.
4) Entonces… ¿es que nos están robando?
No hace falta ponerse conspiranoico: mucho de esto es estructura del sistema (regulación + mercado + redes).
Pero también es cierto que el cliente medio firma tarifas sin comparar bien qué paga (energía vs fijo), y ahí es donde la comercializadora puede sacar más jugo.
La clave no es indignarse (solo). La clave es revisar lo que sí controlas: potencia, tarifa, extras y si te conviene indexado o fijo.







