¿Por qué si a Francia le fallan las nucleares tú pagas más luz?
Puede que pienses que lo que pase en Francia te queda lejos. Pero si sus centrales nucleares tienen un mal día, tu factura de la luz en España se puede disparar.
Y no, no es paranoia. Es interconexión eléctrica europea. Y a veces, es un dolor.
Francia y España están conectadas… de verdad
La electricidad en Europa se mueve como si fuera agua por tuberías. Las redes eléctricas de los países están conectadas y se ayudan entre sí para estabilizar el sistema.
En este caso, España depende en parte de Francia para importar o exportar energía según el momento. Y Francia, a su vez, depende mucho de la energía nuclear (más del 60 % de su mix eléctrico).
¿Qué pasa cuando a Francia le fallan los reactores?
Cuando hay problemas en sus centrales (mantenimiento, calor, sequía, etc.), Francia no puede exportar energía. Al contrario: a veces necesita importar, y ahí es cuando España tiene que cubrir esa demanda… o competir por la energía disponible.
¿El resultado? Sube el precio en el mercado mayorista español. Porque si hay menos oferta (o más demanda), la subasta se calienta. Y si entra el gas… todos cobrando como gas.
¿Ha pasado esto ya?
Sí. De hecho, durante el verano de 2022 y en otros picos de calor recientes, Francia tuvo que parar varias nucleares por falta de agua para refrigeración.
¿Y qué pasó? Que España, que normalmente importa electricidad barata de Francia, tuvo que cambiar de rol y exportar… mientras aquí subía el precio por esa energía que se iba.
Un bonito efecto mariposa donde un río bajo en Lyon te sube la factura en L’Hospitalet.
¿Qué podemos hacer como país?
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Invertir más en renovables + almacenamiento, para no depender de importaciones.
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Mejorar la red de interconexiones, para que no todo se decida por un cuello de botella en los Pirineos.
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Y, sobre todo, entender que el sistema eléctrico europeo está conectado: lo que pase fuera también nos afecta.








